PAZOQUIPAN

cero descripción

Nombre: sergio fong
Lugar: guanatos, nayarit, Mexico

lunes, marzo 09, 2009

ediciones la cartonera y encuentros con el infrarrealismo en mixcoacalli

Este próximo 20 de marzo de 2009, a las 8.30 de la noche, el Centro Cultural Mixcoacalli invita a la presentación de los libros: Respiración del Laberinto, de Mario Santiago Papasquiaro, El Silencio de los sueños abandonados, Cancionero con disco compacto Kristos Lezama y Catulo de Rodilla, de JoséAntonio Suárez. Todos editado por La Cartonera Editorial de Cuernavaca.

Dos propuestas interesantes se verán coaludidas en este evento-encuentro: La Cartonera, como una propuesta editorial colectiva, que realiza libros de manera artesanal, con cartón reciclado y se permite jugar con las portadas, recreándolas de modo que cada una sea original y la obra de Mario Santiago Papasquiaro, que a partir de una propuesta de la Cartonera de Cuernavaca ha sido editada por diversas Cartoneras latinoamericanas, este esfuerzo “multinacional” involucra a voluntarios y artistas plásticos que colaboran en el diseño de las portadas. Cada una de las ediciones latinoamericanas lleva un prologo distinto, escrito por autores muy cercanos a Mario Santiago: el poeta chileno Bruno Montané (Animita Cartonera de Chile), la poeta argentina Diana Bellesi (Eloísa Cartonera de Argentina), el narrador mexicano Juan Villoro (Yiyi Jambo de Paraguay), el poeta peruano Tulio Mora (Sarita Cartonera de Perú), la escritora boliviana Erika Bruzonic (Yerba Mala Cartonera de Bolivia), el escritor boliviano Horacio Carvhalo (Mandrágora Cartonera de Bolivia), los poetas mexicanos Joséantonio Suárez y Pedro Damián ( La Cartonera de México).

Mario Santiago Papasquiaro junto con Roberto Bolaño fundaron en 1974, 1975, 1976… el Movimiento Infrarrealista.
Recientemente, el Fondo de Cultura Económica publicó en España Jeta de Santo, una antología que reúne poemas de Mario Santiago Papasquiaro que escribió entre 1974 y 1997. Su amigo, el poeta Mario Raúl Guzmán, lanza con vehemencia este alegato en el prólogo que hace a Jeta de santo: “Esta antología se alza contra ese espacioso ocultamiento como contra quienes en las alcantarillas lo ungieron borracho, calamitoso o drogo rey de lúmpenes… Esta antología se alza contra la alevosía de sus ninguneadores y asimismo contra los intentos de mitificar su trayectoria. Nadie hallará en este volumen los poemas de Ulises Lima, sino los que Mario Santiago Papasquiaro suscribió con su vida y con su muerte. Ulises Lima se queda en la ficción si es que a ella pertenece.”

Joseantonio Suárez, es un escritor y editor de revistas, como la ya legendaria Zarazo, preámbulo de las publicaciones del Movimiento Infrarrealista. Se ha ocupado en la enseñanza de la literatura, en la promoción por distintas pérgolas de lo bien escrito y se ha hecho presente con sus colaboraciones en la revista “5 sentidos”, y en el magazine especializado en la alimentación gourmet: Minuta. Se le consideró también para la antología de poetas eróticos, que publicó Ediciones Clandestino. Ahora, de la mano con los Cartoneros da a luz este poema inédito, compuesto por 13 movimientos que dedica a la enigmática dama llamada Lesbia, quien no es otra que la eterna amada por el poeta latino Catulo -de un siglo antes de
Cristo. El canto “posporno” o rapsodia, bien inmersa en el siglo XXI, le da un tratamiento lleno de





candorosas propuestas amatorias a la pérfida mujer que ha sido idolatrada inmensamente a través de los siglos: “Si a Lesbia la hubiera conocido José Alfredo Jiménez/ aedo de mi santo suelo/ en un arpegio le habría compuesto/ fabulosos cánticos de amor y de ilusiones/ Ya le hubiera ofrecido un cielo entero…”
La Cartonera es una editorial artesanal, rústica y artística, de publicaciones de tiraje muy corto, casi simbólico, que desea mostrar el trabajo colectivo de editores y artistas, escritores y creadores, que surge con la idea de publicar libros de todo género o subgénero posible, a contracorriente, ya que publicar libros y revistas en estos tiempos, sin tener una maquinaria financiera y administrativa poderosas, es o un gesto audaz o un sueño guajiro. Y eso es lo que nos proponemos, realizar un sueño comunitario producto de la imaginación y no de las buenas conciencias, y por lo pronto que siga la osadía.
La Cartonera es una conjunción de cartón, computadoras, pinceles, cámaras fotográficas, memorias usb, tijeras, navajas, pegamento, tela, lápices y otros enseres, debidos a la bondad y cobijados con el trabajo creativo de amigos. Pero es también un acto de resistencia y de insistencia, contra las franquicias y los monopolios, establecidos en este universo de capitalismo redundantemente salvaje.
La Cartonera ha brotado como flor entre el asfalto de este valle, surcado por hondas barrancas e iluminado por bugambilias, en un horizonte con volcanes. Inspirada por Sarita Cartonera, Eloisa Cartonera y Animita Cartonera, quienes desde Perú, Argentina y Chile publican libros como quien construye ventanas para asomarse a esos planetas que algunos terrícolas crean con poemas, relatos, novelas, fotografías, dibujos y pinturas.

Kristos como buen artista de la lira y la lírica, escribe vendiendo su alma al diablo de las letras rocanroleras, fortaleciendo nuestra efímera vanidad ante la muerte. Un antídoto eficaz para estos tiempos de desesperanza, la certeza de que podemos seguir vivos en este mundo tan cabrón.
Doctos analistas: las canciones son canciones y la lírica se desnuda en este libro cartonero, se disipa de la poesía formal. La voz de cantante, en reposo. La chispa de la creatividad de Kristos, si uno lee estas letras sin la canción, sin el músico hecho un carnaval, estos textos son rastros elocuentes de la pura pasión, reflejo de la vida, de muchas lecturas, muchas rolas y roles por este país, de sus encuentros con Normando López, de esa vía Láctea que es escribir letra y música al mismo tiempo.
Y aunque este poeta callejero no necesite que sus compañeros de oficio hablen de él, yo digo que este trovarockero viaja en sus textos desde el recogimiento hasta el pleno desmadre de la fiesta.
En este encuentro estarán presentes los poetas Pedro Damián Mason (infrarrealista), Raúl Silva (periodista y editor de la cartonera), Ricardo Castillo (poeta), JoseAntonio Suarez (poeta) y los músicos: Gerardo Enciso, Kristos e Iván Antillón.

Agradecemos de antemano su apoyo para difundir nuestro evento.
Quedamos a sus órdenes para cualquier aclaración o duda
Sergio Fong
Tels: 38 54 70 82 y (044) 33 14 12 25 77
Mail: laruedalarueda@gmail.com











Poema inédito de Mario Santiago

TESTAMENTO DE ADOLESCENCIA
6/IV/78
No tengo sino este arcoíris que regalarte
No tengo sino este espermatozoide de armadillo
Esta furia de alacrán
que me sale de los poros
Esta planta carnívora
que ha instalado su tienda gitana
en el horno transparente de mis poros
Este mechón de luna mordiendo las tejas calientes de mi pelo negro
Estalactitas de caminos de éter
Estalactitas de experiencia alada
Mi cuerpo es 1 sapo drogado en los burdeles
No uso bitácora ni sombra
Este cuajo de sangre que ves
Es mi patria-píldora
Mi botón de despegue
Mi gruñido
Mi swing
Mi bendición

He andado entre otras flores
& en tu pelo sonrío
Poeta & vagabundo
Iconoclasta del avión
Esculca mi mochila
& hallarás tu sino
No tengo más que darte
:Hoy hay sol:

ediciones la cartonera y encuentros con el infrarrealismo en mixcoacalli


viernes, diciembre 19, 2008

De Jose Mayoral


Otro Chango llamado

Por: Manuel Benítez Espinoza

Archivo I

Dedicado a mi amigo Sergio Fong, incurable cuentero

A LAS 2:00 PM.

Quién sabe cuántos días pasó Sergio Fong en este bar para resolver su historia “Un chango llamado Hemingway”. Lo cierto es que el desenlace le llevó varios kilómetros de botellas. La iluminación vino durante el ritual de las dos pé eme, cuando sirven la comida de gorra y los clientes se abandonan al plato como a un abismo, recordando de repente la soledad que los puso en el precipicio.
Ahora estoy en la misma mesa que Fong, también a las dos pé eme, porque sin regateos acaban de servir un molito rojo y la siguiente chela.
Desde este sitio el cuentista arrojó un papel hecho bola para descubrir que el final de su historia estaba en una frase escrita allí por su chango llamado Hemingway.
Eso no lo voy a transcribir porque ya me estoy colgando mucho de un relato ajeno. Sólo me permitiré imaginar la trayectoria del papel y registrar como apunte: “rebota en la pared, sobre una suciedad de mosca”.
¡Válgame! Ahora veo todo con claridad: este relato, mi relato, debe iniciar antes de la solución encontrada por Fong: justo en el momento en que aterriza una mosca en la pared y se encuentra de frente con una araña, en pose amenazante, pero muerta.
Dejo a la mosca paralizada las horas hasta que también muere de horror.
¡Ay, amigo lector! Te traje hasta aquí buscando las motivaciones del cuentero Fong, y sólo fui capaz de entregarte el cuento más breve conocido jamás: una caca de mosca. O el punto final en la escritura del miedo.
Nota: Si te interesas por historias de Sergio Fong, rastrea en google “Un chango llamado Hemingway”.


Escribe tus opiniones a beman57@hotmail.comww

jueves, julio 31, 2008

poesia itinerante


lunes, julio 14, 2008

homenaje a Roberto Bolaño


viernes, julio 11, 2008

EL ANGUILA Y SERGIO FONG


jueves, julio 03, 2008

flotante en amarillo


sábado, junio 21, 2008

EL ZOO DE GUANATOS

En san Jhony blues la topé
Era una negra flor
Lorenzana
en el jardín de la noche

Enmarcada como la virgen
En el umbral del bar mascusia

Juntos entramos y salimos
de bules y cantinas
Arrastrándonos al placer
de las cosas simples

Guainos hasta full
tendimos nuestras almas
en el parque Morelos

-A mí me levantaron a patines y culatazos
Ella como una gran perra defendió nuestro honor
“Puta” le gruñía un cerdo azul
mientras arrojaban nuestros cuerpos
amor atados a una patrulla

Nos enjaularon
como especímenes raros
porque nos encontraron desnudos
haciendo el amor
en la arboleda
en un claro de luna

Tal vez nunca más la vuelva a ver
pero sé que hay un racimo de flores negras
en el jardín de la noche
de San Jhony blues

lunes, febrero 25, 2008

URBANO PACHECO


miércoles, enero 16, 2008

TRISTE SU CALAVERA

Estaba yo sentado -como Dios se sentó un sábado a pistear en vez de terminar el mundo- bebiendo con limón y yerbabuena, un brebaje que en condiciones de resaca, sabe a cielo ríspido, a gloria ínfima.
Angela -bonito nombre- apareció entre las burbujas de la borrachera: "La niña diosa", escuché en mi oído izquierdo, le quedaba como anillo al dedo. "Es dulce como el corazón de la caña", dijo Jorge Negrete o el viejo Badú, "y vuela suave como el ave marina", eso lo dijo otro pedo igual que yo, "es una diosa totonaca..."
La bebita danzaba ceremoniosa entre un bosque de penes, bailaba como un pecesito dorado en el agua. La maquinaria bongosera engranaba el filling del vudú. El Benny Moré se la sacaba gacho al son de la coraza de los tambores afroantillanos. La música negroide y caliente encendía el alma del loquerón con la rolita de Mambo Kambo Tutín tutíin de Hugo Kann.
La niña corría, saltaba, se derrumbaba y se levantaba como si estuviera siendo jalada por un control inalámbrico, al ritmo del sonido que envenenaba el congal; la consagración de la miusic y el dancing transportaban el pasaje a una selva en el inframundo urbano. Las luces del cabaret bañaban su piel de venada con una lluvia de semen de colores. Llegó el mesero y le pedimos otra ronda iguanas. La Angela estaba emputecida-mente herida de su exquisito jardín paradisaico. Huitzilopoztli había gratificado a la jainita con un hachazo en el centro de su esencia y sangraba, ¡que si sangraba!, virtualmente dándonos a todo el personal un baño de sanguacha caliente que brotaba como un geiser; aquella representación fantasmagórica nos incitaba a lo que hacha pico y pala. Su cabecita adornada con jazmines, que enmarcaban su linda carita de putilla, se despidió a petición de un madrazo que le propinó un aceitoso que se subió al escenario. Netzahualcóyotl escribió en una servilletita con tinta sangre de la doncella: "Esa princesa chichimeca va a corretiar la chinche en mi petate"(sic). Los aullidos de los otros coyotes, ebrios de sexo y alcohol, ladraban a la noche bruja que no fuera una culebra y que ofrendara a su escuincla. La luna se reflejó en un charco de cerveza y humedeció su pasto virginal para perfumar el paraíso con un leve olor a guachinango. Un sólo grito desquisadiánico retumbó en los cielos (¿quién es?, preguntó San Pedro). "Pelos, queremos ver pelos", y una víbora de luz se escurrió acuosa entre los montes de venus hasta llegar a la pista y morirse de rojo, y un loco destrampado amanecer se asomaba en la mirada de la jauría.
La carne tierna de la niña aún se convulsionaba con los electrochocks en la piedra de los sacrificios, ¡la bebita estaba viva! ¡bien viva! Se incorporaba para volver a rodar por el pinche suelo. La pecera estaba burbujeante como mi copa, todo el barco estaba bajo la maldita agua bendita, la morrita se nos iba y volvía, "déjenla sangrar", gritaba el Jagger. El semáforo se puso en rojo y la morrita se trepó a un carro, limpió el parabrisas y cayó de bruces, un madrazo la hizo girar y caer de nuevo, se paró de manos, echó maromas, vendió chicles, un mionca la aventó a la chingada... a la gaver por allá; se arrastra adolorida, gime como su perra realidad y lame sus heridas. Mira con odio y miedo, saca sus pezuñas, enseña sus colmillos y gruñe. Se despoja de su vestido de lentejuelas y queda desnuda flotando en sus zapatillas de acrílico cristal.
Es una jugosa gallina de las de 15 varos, 2X25 y 3X30...
Se avienta un tiro con el primer culero que quiere saborear aquel discutido ágape, le encaja las uñas y lo maldice, ¡puta madre! Otro animal la apaña de un muslo, arranca la extremidad gozoso y goloso, un bulterrier se arroja a su púlpito y muerde la capilla principal, arranca un pedazo de pubis con todo y pelos, un coyote banquetero se prende de sus tetas chiquitas como un par de cerezas, otros se aferran a sus labios carmesí jajajaja, a sus brazos y a sus nalgas redonditas y lisitas como el nácar. Yo le digo al flaco que se discuta con la rolita de "Perdida" en el piano, el vato bien agustín tirado sobre el campo de batalla me manda mucho a la chingada, entonces me levanto a tumbos, ebribody voy al miadero, firmo y me largo de este pinche cuento.

sábado, septiembre 29, 2007

Tragacanto de Alejandro Zapa

Yo no pateo perros muertos

Alejandro Zapa, hace de la ciudad un pergamino sobre el que escribe su poesía.
Palpita a ritmo cardiaco de motor de camión, a pulsos de paradas continuas y mira en corto las imágenes a través de la pecera ambulante. Escribe, respira, jadea, se detiene, apresura el viaje en luz amarilla y choca contra el paisaje urbano. La metáfora es la ciudad que hay que vivir, gozarla, entremeterse en sus personajes, entre los pliegues de su alma, tripa y corazón, cantarle al oído, decirle que la quieres y la desprecias, que es una mujer vieja y sucia, un Crusoe cruzado, partido del corazón como la ciudad, una mozuela encantadora esculpida entre las nubes. Que es tuya como un billete doblado en la manga del calcetín.
Zapa es mi amigo, compartimos la misma gracia y desgracia, nos encanta el juego de las imágenes, la armonía del son, la rumba, el regue, y los sub-ritmos abalorios que tararean en la chompeta para remitirnos a la sensibilidad y encontrar en los carros chocados o abandonados esa tristeza humana, su blancura colgada en los tendederos de las azoteas, su llanto como una sirena hiriente, aullando por el dolor de perder un amor, un hijo y hasta la madre.
No hay desfachatez, sino una sencillez de hablar con un lenguaje accidentado, por lo que a cada quien le toca vivir. Dar fe y testimonio de algo que para algunos es decadencia pero para otros el umbral de lo soñado. La mina de posibilidades para perpetrar un asalto a la conciencia, un disparo al corazón, una cuerda de violín para tensar el alma, un disparate, un estallido o un pinche piquete de hígado de borracho.
En Tragacanto esta la sorna de plantarse humano, de sentirse el héroe, de cambiarle el sentido a la sustancia del verbo, de malabarear la palabra y mostrar las rutas por donde debe andar o desandar un poema. Porque todo lo construido a sangre y lodo es parte del paisaje citadino y el Zapa-autor lo recrea con música iconoclasta.
Zapa tiende a crear su propia ciudad, se convierte en ella, le gana la vibra, sufre y goza, nos invita a jugar y disfrutar de su plasticidad poética. Desde su niñez adulta y no del niño poeta, Alejandro escarba, cava y encuentra, y se las cura. Agüevo, ¡cómo no?. Nos da dos para que no la hagamos de tos o nos quisiera vestir de rojo o de verde, pero prefiere el ocho y ya soy un teporocho. 24.
Sangre pus, estamos ante una ciudad-libro, eso llevenselo en la sesera. que nos permitirá leer a través de sus letras, de sus avenidas, de sus palabras, de sus colonias, barrios y arrabales, las otras mismas imágenes, los otros mismos personajes, sus paisajes y la alegoría de Zapa, acompasados por la música de los camiones y el canto de las sirenas urbanas.
Cito un fragmento de Arrullo:

“Díganme el sitio dónde abandonar el escombro
Las cortinas de la sala están siempre agujeradas
El papel tapiz es frío
Sobre el zoclo de la cocina hay demasiada grasa
A lo largo del cable de luz
Hay siempre muchos ahorcados”








Termino con el poema Menú eléctrico:


MENÚ ELÉCTRICO

Al fin nos enfriamos en el congelador del rastro
suficientes minutos y saber perdida la entonación
Un disco rayado una pistola
dieron poca azúcar a nuestra fiebre.

Me hizo daño comerte tres veces al día
en ocasiones con galletas de animalitos
otras con despensas del D I F.

Es un día vacío para ir a la mesa
Poner servilletas y solicitar al mesero una lata de conservas.


.




Sergio Fong.
Tlaquepaque, Jalisco a 27 de septiembre de 2007

jueves, agosto 23, 2007

Va de Nuez Radio

Va de Nuez es una revista de literatura y artes visuales que se edita en Nogales-Guanatos, lleva 12 números publicados y ahora trasmite un programa de radio en la Web.
¿Qué hace Va de Nuez en Internet? -Cynthia Reyes es una amiga que conoce a un cuate de Perú, estos compas nos invitaron a hacer un programa de radio sobre literatura por Internet y ahí estamos. La página donde nos pueden localizar es www.signusx1138.co.nr. Un espacio que nació para hablar de La Guerra de las Galaxias, ellos trasmiten los martes de 7 a 9 hora del centro y es una producción entre Guadalajara, Canada y Perú. Nosotros salimos al aire todos los martes a las 9 de la noche.
La propuesta se esta construyendo, hablamos de nuestra revista Va de Nuez, reseñamos eventos de literatura que se realizan en Guadalajara y en general de literatura latinoamericana. Hemos transmitido programas sobre el Estridentismo, el Surrealismo, vida y obra de José Emilio Pacheco, el Simbolismo, la revista Clarimonda, sobre los poetas como Raúl Bañuelos de Guadalajara, Paco Luna de Hermosillo y a T. S. Eliot. Algunos de estos programas los pueden checar y bajar del sitio web.
El programa es en vivo, con una duración de 60 minutos. Abordamos el tema con base en un guión propuesto, donde se expone una explicación del tema a tratar, se hacen comentarios y se leen textos intercalados con música no comercial. Se reciben comentarios por medio del correo o por msn y estos mensajes se dan a conocer en el transcurso del programa. Son mensajes con sugerencias, nuevas propuestas; como que hagamos algo sobre literatura fantástica, que subamos la revista Va de Nuez a la red.
Las revistas se complementan una a la otra, en la de papel promovemos la de la radio y viceversa, aunque la radio es otro espacio, nos ha conectado con mas gente y hemos logrado difundir la publicación escrita en otros lugares de México, quieren conocerla por Internet. En San Cristóbal de las Casas, Chiapas hay un café cultural donde se escucha el programa en vivo. Ellos nos pidieron la revista para presentarla junto con la revista Salamandra de la Universidad Autónoma de Chapingo y los comentarios de la gente que asistió fueron buenos, dijeron que “la revista es muy valiosa, como un tesoro”.
Como experiencia, uno le pierde el miedo a los micrófonos, te ayuda a ejercitar la expresión oral, asumes el compromiso de mantener el programa, si no vas a estar, hay que dejarlo grabado. En la radio no hay límites, puedes hablar de todo, literatura erótica o pornográfica. Aunque hay acuerdos de usos y costumbres, de no difundir la drogadicción, la prostitución o la delincuencia, pero el espacio es libre y llega a muchos lugares, a muchas maneras de pensar. La censura o autocensura se la dejamos al escucha, sino le gusta de lo que estamos hablando, se puede cambiar de sitio. Una vez nos llego un correo, ya no me acuerdo de donde, que nos decía: ustedes están demandados por difundir ciertas ideas, pero ni lo tomamos en cuenta.
Nuestro quehacer es difundir la literatura en general, aunque hay más interés en la latinoamericana. La música que utilizamos para amenizar o hacer mas digerible el programa es música no comercial: Lila Down, El Tri, Ulises Salazar, La Maldita, Manu Chao y hasta José Alfredo Jiménez o los Tigres del Norte, porque también hay que difundir la nuestra música en otros países
Divertido e interesante porque te conectas con otras personas que probablemente nunca los conozcas, pero que también te permite acercar los nexos con gente con la cual ya no tenías contacto, amigos que están en otros estados como Nuevo León, Chiapas, Oaxaca, Sonora. Divertido porque como es un programa en vivo, a veces suceden cosas no previstas, como una vez que creí que había mandado la señal de la música y algo paso, en vez de que se escuchara la música se quedo el micrófono abierto. Tal vez para la gente fue divertido escuchar lo que estábamos diciendo, supuestamente fuera del aire, pero a mí me causó pena.
¿Por último, quienes producen el programa?
-María del Rosario Orozco, Miguel Ángel López Osorio y una vez nos ayudó Miguel Muñoz.
Pues, vientos por el programa y por ahí nos escuchamos.

viernes, agosto 10, 2007

En busca de lo humano, Un encuentro con Óscar Palacios

Óscar Palacios (Yajalón, Chiapas) ha publicado las novelas, En memoria de nadie, Me lo dijo Gervasio, El ombligo del mundo, La mitad del infierno, Juego de máscaras, Diez crímenes por el mismo precio y El color de la cebra (Editorial Praxis, 2004); Los libros de relatos, Cuentos del insomnio, El mismo cuento, Cuentos y recuentos y Ojos azul caribe; las obras de teatro Mujer, Si puedes tú con Dios hablar, Y en medio de nosotros, Los medios como un dios, Desayuno a la luz de la rutina, Se solicita empleo de lo que sea y Cenizas, y el más reciente, Como hacen el amor las mariposas; y el volumen de ensayos Pupila colectiva. Dos libros de Óscar Palacios reunieron a una buena banda en el Centro Cultural Mixcoacalli, Como hacen el amor las mariposas y El color de la Cebra. A veces vale madre lo que vas a narrar, la verdad no siempre, pero lo que si me importa, lo que nunca debe de fallar es la buena escritura, que las historias estén bien escritas. Narrativa y no poesía, aunque algunos críticos dicen que hago prosa poética. - Agüevo, atornille, los textos tienen un toque especial, una sencillez que seduce al lector, su lenguaje es poético. Aunque en un principio si escribí poesía, pero me siento mejor como narrador. ¿Y porque será que los editores se aferran a publicar un chingo de poesía y poca narrativa? - será porque hay muchos poetas. ¿Será por que se vende más? No creo la narrativa tiene buen mercado, eso dicen mis editores, ellos se encargan de distribuirlos. ¿Qué busca con su escritura?. - Lo humano, busco seres humanos.
Como hacen el amor la mariposas es un libro de cuentos de amor y desamor, Casi todos sabemos como hacen el amor los puercos, los caballos, los gallos y las gallinas. En eso pasó una mariposa por encima de mi cabeza y me pregunte: ¿Cómo harán el amor las mariposas? Ya me lo dijeron. Salió una expresión desde el público: Volando, ja. Entonces me puse a escribir cuentos de amor, e hice uno con este tema, es el mas largo del libro, se los mande al editor y le pusieron este título. En palabras de Eric Pérez. “Leer el libro me causó un gran placer, un continuo orgasmo, de repente voy en el camión o caminando y me acuerdo de alguno de los cuentos y me sorprendo sonriendo”. En el contenido del libro hay amores lésbicos, gays, “hasta de la mano”, interviene Pérez. El maestro, le da una palmada en el hombro y dice que Eric está muy chavo todavía, tiene sus prejuicios, jajajaja, Eric sonríe, y habla sobre la atmósfera de los cuentos, dice: “recordé cuando fui a San Cristóbal de las Casas, Chiapas,”. Óscar es Chiapaneco, radica en san Cristóbal. Rosario, que edita la revista Va de nuez, me dice, fuera de escena: “ Pinches Chiapanecos, ni que reclamarles, escriben bien chingón”. Le reconozco su comentario, Palacios se mancha, es un escritor, recomendable, escribe con una sencillez y una prosa poética excelente.
El Color de la cebra nos habla de su gran amor que tiene por Cuba, por su revolución utópica como él la llama. Me hace pensar sobre todo, en aquellos detractores, que viajan de turistas y solo ven por encima. El maestro hurga entre los sentimientos de sus personajes, nos habla de ese claroscuro y de no quedarnos en el negro o el blanco. “Tengo muchos amigos cubanos, ahí conocí a muchos escritores, he viajado más de cuarenta ocasiones, ésta novela se la debía a Cuba, me la debía a mi, por eso me salió tan maravillosa”.

jueves, agosto 09, 2007

¡OH MAYAHUEL BENDITA!

Salvador Rodríguez ha iniciado con una exposición de 16 monotipias y 4 aguafuertes, un trabajo de investigación visual. A partir del mito de Mayahuel; sobre el uso y costumbre de las bebidas espiritosas. La plástica de Chava nos recrea una realidad donde el rito de los ancestros permanece en nuestra sociedad actual, “para hacernos la vida más llevadera”. Con atmósferas nocturnas, y bendecidos por la sangre de la princesa Mayahuel, los personajes de las historias viajan en un misticismo interior, esto sin dejar de tocar la caracterización que identifica a los habitantes de su creación, con seres marginales de las urbes contemporáneas, que nos permite sentirnos parte del alucín, de su viaje cromático.
Símbolos como el maguey, la luna, Quetzalcóatl, el conejo, el barrio, la noche son recurrentes en la temática de esta serie. Signos mitológicos que se cohesionan con el lenguaje visual y el sentimiento del artista para entregarnos este conjunto de claroscuros como una visión de nuestra cultura, mística, mágica, ancestral y presente.
Salvador tiene trabajando en este proyecto más de año y medio. Noches de Mayahuel, es parte de Aguas de las verdes matas, donde también están contempladas las series: Historias de alcohol y Paisajes de magueyes, realizadas en acrílico sobre tela y en gran formato.
Lo que nos toca ver y lo que ha expuesto Salvador, en otras ocasiones como: La Patria, Guadalupe, La Calle, El barrio, Los niños son resultados de su disciplina y constancia artística, que le permite trabajar en base a proyectos.
Su temática siempre comprometida, su visión testimonial de los seres que deambulan por los escenarios nocturnos de Guanatos, entre atmósferas cotidianas, matizadas con su experiencia estética, el manejo de un lenguaje para contar historias urbanas y su excelente técnica son la carta de Chava, que no ha perdido la línea de su pincel, ni su propuesta visual y social, a pesar de los menesteres en los que se ven subsumidos los artistas, que como él, apuestan por una verdadera propuesta artística, original y comprometida con la raza.
Noches de Mayahuel esta expuesta en los muros de la Galería 666, ubicada en el café-bar “La Coronilla”. Desde el 26 de julio hasta el 26 de agosto de 2007, se puede disfrutar de estas crónicas mayahueleras de Salvador Rodríguez, victima de los efluvios espirituales de la princesa prehispánica y tocado por su mito, que cuenta como Quetzalcóatl, envió a la diosa Mayahuel para que diera a los hombres una bebida “que les hiciera la existencia más llevadera”.
“De las entrañas de Mayahuel nació el primer Maguey, planta de la que se extrae el pulque, bebida de origen lunar y de uso ritual y sagrado entre nuestros antepasados méxicas. Mayahuel tenía cuatrocientos pechos, para alimentar a sus hijos, es madre de los cuatrocientos conejos Centzon Totochtin, los cuatrocientos dioses de la embriaguez” y cada uno tenía su viaje alucinante. De modo que nos hacen falta muchas crónicas, en la obra de Salvador para llegar a las cuatrocientas borracheras.